martes, 2 de marzo de 2010

Julián Casanova: "Si a Garzón no le dejan, lo hará un juez de fuera".




Historiador. El autor de La Iglesia de Franco opina que la reparación será difícil sin que el PP asuma su "trauma franquista" y la Iglesia reconozca su colaboración con los fusilamientos.

La decisión de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional parece un desagradable mensaje de bienvenida para uno de los expertos que deben colaborar en el caso abierto por el juez Baltasar Garzón. Julián Casanova (Teruel, 1956), catedrático de Historia contemporánea en la Universidad de Zaragoza, acaba de llegar de Washington (EEUU) tras participar en un congreso sobre "verdad histórica".

Este historiador encuentra más reconocimiento a sus estudios fuera que dentro de España. "Si hablara del feudalismo, sería una eminencia internacional, pero si hablo del franquismo, resulta que soy un opinador", se resigna. Es autor de estudios de referencia que desmenuzan la colaboración de la Iglesia y el franquismo, como La Iglesia de Franco (Editorial Crítica). De momento, sigue a distancia el debate judicial.

La Fiscalía dice ahora que la apertura de las fosas no es una prueba necesaria. ¿Está de acuerdo?

No quiero entrar en asuntos que no me competen. Lo que sé es que esas fosas y el silencio sobre ellas durante tanto tiempo son una prueba histórica de las características del franquismo, que persiguió al contrario y trató de ocultar sus crímenes.

¿Qué intepretación hace de la oposición a la apertura del caso?

El pasado de violencia y violación sistemática de los derechos humanos se proyecta como una sombra alargada en la justicia, en la política y en los medios de comunicación.

¿Es correcto desde el punto de vista histórico el auto de Garzón?

En España, la Historia ha llegado antes que la Justicia. Garzón ha abierto un proceso por partes y lo ha hecho al revés. Tenía que haber hablado con la gente que sabe antes de declararse competente. Hay dos conceptos que no cuadran. Detiene la investigación en 1951 para garantizar que no haya nadie vivo a quien juzgar, a pesar de que a Grimau se le mata en 1965 como preso de guerra. Y lo de los falangistas, porque la militarización de la justicia en la posguerra les quita su responsabilidad. Informaban, pero se fusilaba en consejos de guerra. Otro defecto, éste de los medios, es hablar de cientos de miles de desaparecidos. Lorca no es un desaparecido. Su muerte quedó registrada y se sabe qué pasó. Pero hay 25.000 sin rastro que será imposible encontrar.

¿Cuál es su visión de la causa?

Defiendo una diferencia clara entre la justicia retributiva -que es la que compensa jurídica, política y moralmente a las víctimas, que es necesaria y que hay que echársela en cara al PP y a la jerarquía de la Iglesia- y la justicia punitiva. Creo que esta última, la de la búsqueda de verdugos, 30 años después de haber muerto Franco, no causa apenas reparación a las víctimas.

¿Y Garzón, cuál busca?

Creo que su objetivo no es la punitiva. Ocurre lo mismo que con el debate de la Ley de la Memoria Histórica. No se acepta revisar y anular las
causas de los tribunales franquistas porque entonces las víctimas sí que pedirían buscar a esa persona que, sin garantías jurídicas, mandó fusilar a su abuelo.

¿Cuál es su balance del primer año de Ley de la Memoria Histórica?

Todo lo que hace Garzón está en la Ley. El problema es que la sociedad democrática de las instituciones y el parlamento, una vez realizada la maravillosa transición y con un país moderno y rico, no ha hecho una gestión pública de su pasado traumático.

¿Cómo se debió hacer?

En tres partes. Uno: en los archivos, con información y verdad. Dos:
museos, con lugares de la memoria -con una función formativa, no
para compensar las cruces de los otros-. Tres: educación, porque la generación franquista vivió con la propaganda y las generaciones que se formaron en las tres décadas posteriores a la dictadura nunca estudiaron la represión.

¿Es posible recuperar todas las pruebas de la represión?

Está muy documentada, comparada con Argentina, Rusia o Perú. Llevamos 30 años desenterrando fosas.

Sus estudios del franquismo calculan 50.000 fusilados en la posguerra. ¿Por qué tanta saña?

Por tres componentes ideológicos y culturales. Primero: el concepto militarista de aniquilación del contrario que viene del africanismo, que Franco, Yagüe y Millán Astray tienen muy metido. Aquello de
tratar a los rojos como tribus, gente que no merece vivir. Además, pasado por el matiz del exterminio fascista, pero fundamentalmente, militar español. En segundo lugar, es un componente religioso de limpieza, porque hay una gran legitimación de la muerte de gente
que no tiene derecho a la vida porque no tiene fe. Son infieles y es un reverdecimiento del mito de la Cruzada. Y un tercer elemento que viene de la Falange, que sí que tiene claramente sustancia nazi.

¿Por qué cuesta tanto aplicar la Ley de la Memoria?

El problema es que al Gobierno le resulta incómoda y nada más aprobarla le viene una crisis económica. Pero lo gordo es que el PP no la aprueba y que la jerarquía de la Iglesia, mientras beatifica, se opone también. Las asociaciones se quejan y Garzón toma la iniciativa que la sociedad política no ha tomado. Y si no le dejan, lo hará un juez de fuera, porque el proceso ya es imparable.

Pero las posturas del PP y la Iglesia parecen irreductibles...

El mayor problema es que la sociedad no estará preparada hasta que el PP se convenza de la necesidad de asumir el franquismo como
algo traumático y que la democracia debe condenar. La Iglesia, además de honrar a sus víctimas, que tiene todo el derecho, debe reconocer que silenció, delató e informó durante muchísimos años. Sin estos dos ingredientes, el recuerdo no se irá nunca.

¿A qué achaca la resistencia del PP a asumir su origen?

Nadie duda de que acepta la democracia, pero tiene un cordón umbilical evidente que, cuando se le recuerda, sale gente como [Jaime] Mayor Oreja y dice: "A mí qué me dice, si yo vivía muy bien en el franquismo". ¿Qué quiere decir? Que mientras en las comisarías se torturaba él vivía muy bien, como la gente que veraneaba en Lloret de Mar y se iba a la playa a ver a las suecas.

El cordón umbilical del PP parece claro, pero ¿la Iglesia?

Si la Iglesia, que es la institución moral más importante, después de la primera venganza, porque mataron a 7.000 religiosos, hubiera dado un paso atrás, el franquismo no hubiera seguido violando brutalmente los derechos humanos. Cuando la Iglesia lo hizo, al final de la dictadura, fueron capaces de defender a curas, acoger asambleas obreras e incluso hacer una cárcel para ellos. Se implicaron en otro camino. Pero la jerarquía católica actual ha perdido todo el contacto con los movimientos sociales de base y ha cambiado, gracias el papado de Juan Pablo II, donde las posturas reaccionarias triunfaron. Así ha conectado con un partido [el PP] que ha entendido que la relación con la Iglesia le trae enormes beneficios, porque España es laica, pero con la religión hay mucha gente sensible.
publico.es

lunes, 15 de febrero de 2010

IU pide al Gobierno que acabe con las 'cláusulas suelo' que encarecen las hipotecas

Los bancos incluyen estas coletillas para evitar que el consumidor se beneficie de las bajadas del Euribor.



IU se ha decidido a acabar con las cláusulas que la mayoría de los bancos incluyen para impedir que sus clientes se beneficien de las bajadas de los tipos de interés: son las llamadas cláusulas suelo.

El portavoz parlamentario de Izquierda Unida en el Congreso, Gaspar Llamazares, registrará mañana una proposición no de ley para que el Gobierno ponga fin a esta práctica que impide a los consumidores beneficiarse de la bajada del Euribor (tipo de referencia para establecer el precio de las hipotecas), y beneficiarse así del abaratamiento de sus créditos hipotecarios.

En concreto, esta iniciativa instará al Ejecutivo a "tomar las medidas oportunas para proteger a los usuarios que han suscrito o piensan suscribir hipotecas, eliminado las cláusulas suelo", asegura IU.

Esta práctica beneficia de manera "abusiva" a algunas entidades

A juicio de la coalición, esta práctica provoca que algunas entidades bancarias encarezcan de forma artificial algunas de las hipotecas que conceden. Así, IU pretende acabar con una práctica que, a su parecer, "beneficia de forma abusiva a algunas entidades financieras", y advierte de que el Banco de España está permitiendo sin control el establecimiento de estas cláusulas.

La estrategia de negocio de numerosos bancos ha sido beneficiarse de la subida sin límites que llegó a tener el Euribor en tiempos de bonanza económica (antes de la crisis llegó a superar el 5%), e imponer en las hipotecas cláusulas que impidan abaratarla ahora que el índice está en mínimos históricos (1,22%). De esta forma, la banca siempre gana.

La mitad de las hipotecas contienen estas cláusulas

La coalición llevará a cabo esta iniciativa tras haber constatado junto con diversos estudios de asociaciones de consumidores, entre los que figura uno de Facua, que más de la mitad de las hipotecas "tienen 'cláusulas suelo' que impiden que el consumidor se beneficie totalmente de las bajadas del Euribor. Estas cláusulas pueden llegar a situarse hasta en el 5%".

"Los bancos no tienen ningún interés en asesorar a sus clientes", denuncia Llamazares

En este sentido, la iniciativa firmada por Gaspar Llamazares exigirá al Gobierno que tome medidas de forma rápida porque, en su opinión, "la mayoría de los clientes no siempre son conscientes de lo que suscriben en materia financiera y losbancos no tienen interés alguno en asesorarlos para que adopten decisiones económicamente racionales comparando distintas ofertas".

Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), hay entidades bancarias que tienen como práctica habitual establecer estos límites por abajo en los tipos de interés -y señala directamente al "Banco Pastor y al Banco Popular", entre otras-, pero advierte de que se está convirtiendo en una práctica habitual.

La OCU advierte de su importancia y pone un ejemplo: "Con un préstamo con un capital pendiente de 150.000 euros, un plazo pendiente de 20 años, revisable con Euribor (1,664% en junio) más 0,5%, pero con un límite a la baja del 3,5%, pagaría una cuota de 870 euros mensuales, mientras que por el mismo préstamo, sin límite, pagaría 769. Esto supone una diferencia de más de 100 euros al mes: la friolera de más de 1.200 euros en un año.

Izquierda Unida aduce que "con la inclusión de cláusulas limitativas del tipo de interés ni se garantiza el justo equilibrio de las contraprestaciones, ni se acredita claramente que los clientes son conscientes del contenido de lo que están suscribiendo". Una "mala práctica bancaria que, a partir de mañana, estará en el tejado de La Moncloa, siendo el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero el que tendrá que decidir.


Consejos de OCU contra las cláusulas suelo

> Lo primero que debe hacer es acudir a su entidad para intentar negociar la no aplicación de la cláusula.

> Si la entidad se niega y el perjuicio que sufre es elevado porque el tope de bajada sea muy alto (hay contratos con límites del 3,5% o incluso superiores),intente cambiar el préstamo a otra entidad, realizando una subrogación en la que se elimine dicha cláusula.

> Por último tenga en cuenta que si en algún momento un tribunal declarara que esa cláusula es abusiva, podría solicitar la devolución de los intereses cobrados en exceso por su aplicación.

publico.es

Justicia abierta al fascismo y cerrada a sus víctimas

Los represaliados por Franco se estrellan contra los jueces. Los denunciantes de Garzón, herederos del franquismo, sí encuentran el amparo judicial para exaltar la violencia del régimen.

El auto del juez Luciano Varela contra Baltasar Garzón ha sido un duro golpe para las víctimas del franquismo. Hartos de que los juzgados territoriales no hicieran caso a sus denuncias cuando encontraban fusilados en las fosas, acudieron a un tribunal central como es la Audiencia Nacional. Garzón finalmente devolvió el asunto a más de 60 juzgados territoriales y estos, en su gran mayoría, han archivado la causa.

El médico forense de la Universidad del País Vasco, Francisco Etxebarria, define así el desamparo judicial de las víctimas de los crímenes del franquismo: "Es la historia al revés. Sus padres y abuelos republicanos fueron condenados por rebelión cuando habían sido leales al Gobierno. Y ahora, el juez que por fin les atendió es juzgado por la admisión de una denuncia de Falange Española de las JONS".

Falange pide ayuda en su web para sentar a Garzón en el banquillo

Los denunciantes que han sido apoyados por el Tribunal Supremo campan a sus anchas en su constante apología del franquismo. Los versos del Cara al Sol siguen escuchándose en la explanada del Valle de los Caídos cada 20 de noviembre o en el cementerio municipal de la Almudena como el pasado miércoles o ayer para homenajear los caídos de la División Azul. La Policía se limita a evitar la violencia en estos actos.

Falange Española, partido heredero de la dictadura, pide ayuda en su web para reunirlos 6.000 euros de fianza que supuestamente le exigirá el Tribunal Supremo para alcanzar su objetivo de "sentar en el banquillo a Garzón". Junto a esta petición incluyen otros eslóganes de sus campañas: "Bibiana no seas inhumana. Abortar es matar a un ser humano inocente", o "Ni un soldado fuera de nuestras fronteras. No a las guerras de Zetapé".

Etxebarria ha contribuido a localizar y dignificar más de 200 fosas y a exhumar más de 2.000 cuerpos. "La solución es una comisión de la verdad compuesta por todo tipo de personas neutrales y objetivas. Con políticos y jueces. Hasta Amnistía Internacional le ha exigido al Gobierno que cree una fiscalía especial", opina.

Silva: "La justicia siempre ha sido un callejón sin salida para las víctimas"

La ley de la memoria, aprobada en diciembre de 2007, no ha evitado que los fanáticos franquistas mantengan su agenda, ni que las víctimas reciban justicia. "Parece que tratan de poner muros a las víctimas. Cuando Garzón se puso en marcha, la Fiscalía advirtió: por aquí no, esto es de los territoriales. Cuando acuden a los juzgados, lo mismo: por aquí tampoco. La justicia siempre ha sido un callejón sin salida para las víctimas del franquismo", opina el presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, Emilio Silva. El presidente del Foro por la Memoria, José María Pedreño, lamenta que uno de los argumentos que siempre ha utilizado la justicia para dar el portazo a las víctimas sea la Ley de Amnistía de 1977. "Hasta la ONU ha dicho que no puede ser tenida en cuenta y el Gobierno como si no fuera con ellos", critica.

La repulsa internacional al juicio contra Garzón podría provocar que la investigación de los crímenes del franquismo llegara desde un tribunal internacional. Una denuncia ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos podría tener en cuenta que los crímenes cometidos por los golpistas del 18 de julio de 1936 obedecen a un genocidio que ha quedado impune.

Como en los Balcanes

La Policía se limita a evitar la violencia en los actos de exaltación de Franc

El comisario de la memoria histórica de la Junta de Andalucía, Juan Gallo, no tiene duda de que la apertura de las fosas está dejando al descubierto un genocidio. "La fosa de San Rafael en Málaga tiene 4.000 cuerpos de personas que fueron masacradas por los golpistas. Es una fosa comparable a las peores de los crímenes de Stalin o a la de Srebrenica en los Balcanes", opinó en unas Jornadas de Derecho y Memoria Histórica celebradas la pasada semana en la Universidad Carlos III de Madrid.

Otra de las vías judiciales abiertas contra el franquismo también se encuentra viva en la Audiencia Nacional. El juez Ismael Moreno ha solicitado la extradición a EEUU de tres oficiales de las SS que participaron en los crímenes nazis en los campos de concentración en los que murieron 4.300 españoles. El juez admitió una denuncia de la Fundación Acción Pro Derechos Humanos que pide la investigación de la participación del régimen de Franco en el envío a los campos de exterminio de los refugiados republicanos en 1939.


Un anteproyecto de ley paralelo recoge firmas

Varios colectivos relacionados con la recuperación de la memoria, descontentos con el resultado de la Ley de la Memoria Histórica aprobada en 2007, han elaborado durante el último año un anteproyecto de ley de “verdad, justicia y reparación” de las víctimas del genocidio y la dictadura franquista y el posterior periodo de impunidad. El primer artículo preliminar reconoce como nulas todas las normas impuestas por la violencia más allá de la Constitución de 1931.Otros artículos establecen el derecho de las víctimas y los familiares a conocer la verdad a través de una comisión creada para su investigación.En el capítulo segundo del texto elaborado por especialistas en derecho penal internacional se establece la “inaplicabilidad de la ley de amnistía a los crímenes internacionales del franquismo”. El principal coordinador del anteproyecto de ley es el profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha, Miguel Ángel Rodríguez, que destaca el reconocimiento de genocidio del texto.

Publico.es

jueves, 14 de enero de 2010

Terremoto de Haití

Con toda la emoción y el dolor, quiero dar mi apoyo y solidaridad a todos aquellos cientos de miles de personas que están viviendo esta tremenda situación.

He leído una información, cuanto menos interesante, que da otro punto de vista acerca de las causas del terremoto. Considero digna de interés y muy preocupante, de ser cierta, a la que habrá que estar pendiente. Si son verídicos los estudios con los que tratan de demostrar esta teoría, la situación se está tornando algo negra y muy, pero que muy, peligrosa para todos.

Os dejo el enlace para que leáis con atención lo que exponen, es muy interesante, de verdad.



viernes, 20 de noviembre de 2009

La profanación franquista de las fosas republicanas


Franco robó restos de rojos ante la imposibilidad de llenar el Valle de los Caídos con los de su bando.

DIEGO BARCALA - MADRID - 20/11/2009 07:00

Después de pasar décadas dejando flores en una tumba profanada, sin saberlo, el profesor Joan Pinyol tiene claro que sobran los motivos para abrir las fosas que todavía ocultan a los republicanos fusilados, como su abuelo. Pinyol supo a través de una reciente investigación de la revista Sapiensque el régimen robó los restos de su abuelo republicano, Joan Colom, para rellenar el cementerio de "héroes y mártires de la Cruzada" habitado por la abadía del Valle de los Caídos, que hoy, 20-N, recordará con una misa la muerte de Franco y José Antonio. Los documentos del Ministerio de Gobernación, a los que ha tenido acceso Público, revelan el porqué de esas profanaciones.

El Gobierno autorizó el traslado de republicanos sin aviso a las familias tras comprobar la dificultad para identificar a sus propios homenajeados. En 1958 se vislumbra el final de las obras y el cementerio está listo para recibir cuerpos. Los gobernadores civiles preguntan entonces a Gobernación qué hacer con las fosas comunes donde los cuerpos yacen amontonados, sobre todo en las zonas donde el frente de guerra acabó con miles de soldados republicanos y golpistas.

El Ministerio, en una circular de mayo de ese mismo año, responde que en esos casos "no es preciso el consentimiento familiar" para el traslado. Un informe consultado por este diario en el Archivo General de la Administración de Alcalá de Henares relata que "al tratar de llevar a la práctica, los traslados se tropieza con que parte o la generalidad de los familiares de los allí [en las fosas comunes] enterrados, unas veces en campo Nacional y otras del contrario, manifiestan su oposición a las exhumaciones". Como consecuencia, el Gobierno sigue con las exhumaciones clandestinas en las fosas de los republicanos y paraliza las de los franquistas cuyas familias se oponen.

Los cuerpos se envían al Valle a toda prisa para su inauguración y una circular de octubre de 1958 señala que los Gobernadores civiles han concluido que han sido trasladados 2.494 cuerpos identificados y 32.001 en cajas colectivas. La suma de ambos explica que la abadía sostenga quefueran llevados "35.000 cuerpos aproximadamente".

El objetivo fundamental del traslado de la fosa de Paracuellos fracasó un año antes del estreno

Las exhumaciones practicadas por las familias de las víctimas, con la recuperación de la democracia, demuestran que en muchas fosas faltan cuerpos que presumiblementepertenecen a esos 32.001 cuerpos.

Uno de los objetivos fundamentales del proyecto fracasó apenas un año antes de su inauguración, en 1959. Los familiares de los asesinados en Paracuellos del Jarama, símbolo de la propaganda franquista, se negaron al traslado. El escándalo saltó a la prensa internacional, que denunció una "manifestación ante Gobernación". El Ministerio responde con circulares a toda España en las que desmiente que "familiares de víctimas de la revolución roja se manifestaran". Matizan que "una veintena" de personas, entre las que estaba el hijo del dramaturgo Pedro Muñoz Seca, reclamaron al Gobierno que no se llevara los cuerpos porque era imposible identificarlos. El director de las obras, Diego Méndez, acude aParacuellos en 1958 y confirma ese extremo. Sólo se trasladarían a la sierra de Guadarrama los restos que pudieron ser identificados.

Negativa del Obispado

A Gobernación llegaron justificaciones de todos los ámbitos para impedir el traslado. El Obispado de Málaga envío una carta tres meses antes de la inauguración que asegura que la identificación de los enterrados en la cripta de la catedral "es imposible". El Obispado razona así la negativa al traslado de "miles" de cuerpos: "Están perfectamente conservados y sobre todo especialmente atendidos en cuanto a la parte espiritual". Además, añade que los familiares acuden a la cripta "para tener el consuelo cerca de los que murieron por Dios y por España".

El decreto fundacional de 1940 de la que acabaría siendo la tumba honorífica de Franco estableció dos criterios para el traslado que fueron pasados por alto. Sólo se exhumarían personas despedidas desde la "fe católica" (es decir, en cementerios religiosos) y de "nacionalidad española". Esas acotaciones llevaron a la protesta de los familiares del soldado holandés Roberto Dellemijn, que cruzó a nado la frontera española como voluntario para participar, según su familia,"en la lucha entre la idea de Dios y el comunismo" y murió en el frente en Alcubierre (Zaragoza). Gobernación lo asumió y decidió que se buscasen sus restos para el traslado.

Fuente: publico.es

lunes, 19 de octubre de 2009

Últimas palabras de la Resistencia

Un libro recoge 500 cartas que los fusilados entre 1941 y 1944 enviaron a sus familiares antes de morir por defender una Francia libre de la ocupación nazi.

PEIO H. RIAÑO - MADRID - 16/10/2009 08:20

Félix Cadras no fue autorizado a escribir su última carta antes de ser fusilado el 30 de mayo de 1942, para despedirse de sus seres queridos. Sin embargo, garabateó unas notas y mensajes en un pañuelo que se encontró en el dobladillo del abrigo que cubría su cadáver en el monte de Valèrien, junto a los cuerpos de otros tres rehenes. Félix Cadras fue torturado por turnos por la Policía francesa y por la Gestapo, sin conseguir una sola palabra de más. El final de sus notas dice: "Nos han cogido hasta vuestras cartas, vuestras fotos. Nunca olvidéis", y subraya esto último.

Félix Cadras se afilió a la Juventud Comunista en 1924 y al Partido Comunista en 1932. Fue movilizado en septiembre de 1939 como suboficial de artillería y, después de la debacle frente al Ejército nazi y el repliegue de su unidad, pasa a la clandestinidad. Una vez regresa a París en 1941 juega un papel fundamental en todos los frentes contra el régimen de Vichy: puesta en marcha de un equipo técnico de impresión y difusión, organización desde la base del movimiento social y el nacimiento del Frente Nacional de Lucha por la Libertad y la Independencia de Francia. Sobre el pañuelo deja escrito a su familia "podéis estar orgullosos de mí. No he faltado a mis ideales, a nuestra causa. Decídselo a nuestros amigos tan queridos. Os quiero con todo mi corazón". El pañuelo fue enviado en 1950 a Maurice Thorez, su compañera, por su 50 cumpleaños.

Estas misivas «exaltan el canto al amor, a la amistad y a la fraternidad»

La historia de Félix Cadras es una de las 500 que se reúnen en el libro Vivir a muerte. Últimas cartas de fusilados. Francia 1941-1944, que publicará la editorial Barril & Barral en una semana, bajo la traducción de Dánae Barral. Escritas por 350 condenados, la mayoría desconocidos, han sido recopiladas de cerca de 13 museos y centros de archivo, así como algunos particulares. Son las últimas palabras de la Resistencia y de los resistentes al sometimiento durante la ocupación nazi de París. Guy Krivopissko, profesor de Historia, conservador del Museo de la Resistencia Nacional, apunta en la presentación del libro que estas cartas "exaltan hasta el infinito el canto al amor, a la amistad y a la fraternidad".

Contra el olvido

Pero es la necesidad de recordar lo que mueve a las familias de estos fusilados a saltarse la prohibición de divulgar las cartas por parte de las autoridades militares alemanas y las autoridades civiles francesas, lo que hace tan valioso este libro de memorias. Lejos de obedecer, la mayor parte de las familias de los asesinados encuentran canales para difundir el último mensaje recibido. "Las cartas se leen dentro del círculo familiar y de amistades", como indica Krivo-pissko. Se copian y se pasan de unos a otros.

"Vale más perder la vida que las razones de vivir", escribe uno de ellos

Estas cartas de adiós nunca habían sido publicadas bajo la forma de esta recopilación, pero son esenciales para entender la historia de la Resistencia francesa y de sus actores. En la mayoría de los casos, todos los ejecutados son acusados o sospechosos de llevar a cabo atentados contra los intereses de Alemania, de oponerse a la Revolución Nacional y a la política colaboracionista de Vichy. Los alemanes los fusilaban, los franceses los guillotinaban.

En los años de estas cartas lo fundamental para los alemanes, para Vichy y para los comunistas era la opinión pública francesa. Unos quieren silenciar las ejecuciones para no convertir al ocupante en odioso frente a la población; los otros, necesitan dar a conocer los hechos para alentar al pueblo contra la represión.

"La muerte no me impresiona nada. Sabía desde siempre que la lucha exigía sacrificios y los asumí todos sin vacilar. Vale más perder la vida que las razones de vivir. La liberación de nuestra Francia y la emancipación de los trabajadores han sido mis razones de vivir. Muero por ellas con la certeza de nuestra próxima victoria. ¡Ánimo! Entrego a los pequeños al pueblo de Francia. Les dejo un apellido y un ejemplo honorables", escribió Robert Beck, antes de morir el 5 de febrero de 1943.

En todas se repite el honor y el compromiso. El orgullo y el deber es lo que les mueve a explicar a los supervivientes por qué han muerto y lo que les hace sudar en algunos casos una serenidad espeluznante: "Muero víctima de mis ideales y eso convierte los últimos momentos en instantes tranquilos". Otros escriben sin rencor, desde el pensamiento frío, con la distancia suficiente como para perdonar: "Son los franceses los que me entregan, pero yo grito: ¡Viva Francia!; los alemanes quienes me ejecutan, y yo grito: "¡Viva el pueblo alemán y la Alemania de mañana!". Lo más sorprendente del autor de este último escrito es que tiene 21 años cuando es asesinado.

"Siempre soñé, mira tú por dónde, morir de pie, un día en el que el sol brillaría"

Y por supuesto, la emoción. "Siempre soñé, mira tú por dónde, morir de pie, un día en el que el sol brillaría. Los hombres mueren, pero ella, la vida, permanece siempre triunfante, se burla de nuestra pequeña vida", cuenta otro veinteañero a su familia, henchido de orgullo. Unas líneas antes reflexiona sobre sí mismo: "Desde que estoy aquí, he pensado mucho en mí. Me he dado cuenta de que, a pesar de mis defectos, y tengo bastantes, no estoy tan mal hecho y que podría haber sido un hombre aceptable. Sé mejor que nadie lo cobarde y vil que soy y [fragmento censurado]".

En la misma carta reconoce que "hubiera estado muy bien vivir, amar", pero le reconforta el día, hace sol y está contento. "En realidad, somos unos niños, nunca pretendimos ser héroes, no se nos puede exigir demasiado", su nombre es Fernand Zalkinov y participó en numerosas acciones de sabotaje contra instalaciones de la Wehrmacht. Meses más tarde de su fusilamiento, su padre, su madre, sus dos hermanas, su tío, su tía y su yerno fueron deportados a Auschwitz y gaseados.

Nervios templados

Los condenados a muerte pasan sus últimos días en los campos y en las cárceles, esperando la noticia, la gracia, un tiro. Resisten como pueden también dentro, pero entre el anuncio y la ejecución apenas hay unas horas. Sólo pueden redactar tres mensajes de despedida como máximo cada uno. Se les describe apoyados sobre una rodilla, en un rincón de una mesa o en la tapa de una cuba, en un barracón o en una celda, bajo la mirada de los otros. Concentrados en sus últimas palabras, en sus escritos postreros. Paradójicamente, a pesar de haber recibido la mala noticia, pocas de estas 500 cartas tienen un discurso atribulado y sin sentido.

"Cuando recibas esta carta, ya no tendrás hermano, habré sido fusilado"

Son discursos bien construidos, como si los autores tuvieran todo el tiempo que necesitaran para reflexionar y repasar su vida con tranquilidad, a pesar de la premura de los preparativos de la muerte. Estas confesiones políticas y filosóficas son auténticos testamentos, actas notariales ("La maleta en la que os llegarán mis cosas es la de un compañero que va a terminar su vida conmigo, ¿podríais mandarla a su casa?") y ordenan la sucesión de los bienes del ejecutado.

"Cuando recibas esta carta, ya no tendrás hermano, habré sido fusilado", escribe Arthur a las dos de la madrugada con "ganas de charlar un poco", sin saber que esa despedida retumbaría 68 años después.

Fuente: publico.es

jueves, 1 de octubre de 2009

Los republicanos saldrán del Valle de los Caídos


El Gobierno se compromete a financiar la exhumación de los restos enterrados junto a Franco sin el consentimiento de sus familias. Miles de cadáveres fueron robados para rellenar nichos.

DIEGO BARCALA - Madrid - 30/09/2009 19:25

El profesor Joan Pinyol ve desde hoy más cerca su deseo de pisar "una única vez" el Valle de los Caídos. Será cuando vaya a recoger los restos de su abuelo, el soldado republicano Joan Colom, robados por el Gobierno franquista en Lleida, en 1965, para rellenar los columbarios que rodean las tumbas de los golpistas Francisco Francoy José Antonio Primo de Rivera.

El Gobierno aceptó hoy buscar, identificar y pagar las exhumaciones de aquellas víctimas del franquismo cuyos restos reposen en el valle de Cuelgamuros sin el consentimiento de sus familias, tal y como aprobó el Congreso.

La propuesta partió de los diputados Joan Herrera (ICV) y Uxue Barkos (Nafarroa Bai). De forma imprevista, el PSOE apoyó la idea. Fue gracias al compromiso del Ministerio de Presidencia de entregar subvenciones, en el marco de la Ley de la Memoria Histórica, para hacer exhumaciones en el Valle de los Caídos. Fuentes de la vicepresidencia del Gobierno reconocieron el valor "particular" de los robos de cuerpos que "no fueron recogidos en la redacción de la ley".

El PP rechaza la devolución

El PP rechazó la devolución a las familias porque considera que el Valle de los Caídos debe regirse "como cualquier otro cementerio". Bajo este argumento, señalaron que la competencia para trasladar cuerpos "corresponde a la Comunidad de Madrid o al Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial", según defendió el diputado Jorge Fernández.

Pinyol se mostró esperanzado tras conocer el acuerdo. "Es de justicia que sea el Estado el que pague la exhumación, puesto que fue un Gobierno el que profanó la tumba de mi abuelo en Lleida", recordó. Ahora espera que la aceptación del Ejecutivo del mandato del Congreso incluya la identificación genética de los restos. El Gobierno asumirá esta petición siempre que sea a través de la subvención económica de algún proyecto.

"Es posible que los huesos estén muy deteriorados. Alguno dirá que ha pasado mucho tiempo y que no tiene sentido moverlo, pero lo mismo sirve para preguntarse por qué alguien lo sacó de la fosa 26 años después de enterrarlo", reflexiona Pinyol.

El diputado Joan Herrera argumentó su proposición no de ley girando en torno al sufrimiento de los descendientes. "La viuda de Colom acudió a la fosa a recuperar el cuerpo y alguien le dijo que estaba debajo de otros restos y que sería inútil buscarlo. Imaginad el sufrimiento de esa mujer que ponía flores en un cementerio donde no estaba su marido", relataba.

El "Omaha Beach" madrileño, según los conservadores

El diputado del PP destacó que el Valle de los Caídos es un "lugar de culto, mitad basílica, mitad cementerio, similar a lo que puede ser el cementerio de Omaha Beach" en Normandía. Argumento tan peregrino no ofendió a Pinyol, que se limitó a reflexionar: "Era previsible". El PP defendió que la idea original del Gobierno franquista era avisar a las familias del traslado y, según ellos, así se hizo.

La investigación realizada por Pinyol señala justo lo contrario. Según los documentos que se conservan en el archivo histórico de Lleida, las órdenes que el Gobierno envió a los ayuntamientos y Gobiernos civiles sí decían que se avisara a las familias. Pero se produjo un suceso inesperado.Algunas familias franquistas, como la del candidato de la CEDA asesinado en 1936 José Calvo Sotelo, el catedrático Arturo Soria o víctimas de Paracuellos del Jarama se negaron al traslado de sus cuerpos.

"Eso debió trastocar los planes y decidieron tirar de los republicanos", interpreta Pinyol, que llevó su caso a un juzgado de San Lorenzo de El Escorial junto con Fausto Canales, hijo de otro fusilado cuya fosa fue profanada para la inauguración del monumento, en 1959. Canales intentó exhumar en 2000 en un pueblo de Valladolid los restos de su padre y encontró sólo restos que los franquistas se dejaron en el traslado del cuerpo.

El Gobierno acató lo acordado en la comisión constitucional y debe ahora redactar, en un plazo máximo de seis meses, un censo de las víctimas que fueron trasladadas a Cuelgamuros. El 65% de los traslados se produjo antes de 1964 y el resto fueron produciéndose hasta 1983. El Gobierno de Felipe González decidió interrumpir el goteo de traslados con un acuerdo firmado entre Patrimonio Nacional y la abadía benedictina que gestiona el Valle de los Caídos.

Fuente: publico.es